Las cocinas blancas se ven modernas y amplían visualmente el espacio, pero para que queden bien y duren, importa mucho la selección de materiales y detalles.
1. Escoge el material correcto
- Melamina/laminado: buena relación costo/beneficio y fácil de limpiar.
- MDF lacado: acabado más “premium”, requiere cuidado y buena aplicación.
- En zonas húmedas, revisa el tipo de tablero y sellos.
2. Cuida los cantos y uniones
- Un canto bien pegado evita filtraciones y golpes.
- En cocina blanca, los detalles se notan más: cortes y uniones deben ser limpios.
3. Herrajes de calidad
- Bisagras con cierre suave y correderas reforzadas alargan la vida del mueble.
- Ajustes finos hacen que puertas y frentes queden alineados.
4. Iluminación y contraste
- El blanco luce mejor con luz neutra/cálida bien distribuida.
- Puedes combinar con madera o negro para dar contraste sin recargar.