Planear bien una cocina integral es lo que marca la diferencia entre un proyecto “bonito en fotos” y una cocina cómoda, durable y fácil de mantener. Esta guía te ayuda a definir lo importante antes de fabricar.
1) Toma medidas correctas (y evita retrabajos)
Antes de hablar de colores y acabados, asegura medidas reales:
- Mide paredes, alturas, ventanas, columnas y esquinas.
- Revisa desniveles en piso y paredes (es más común de lo que parece).
- Verifica la ubicación de:
- Punto de agua y desagüe.
- Gas (si aplica) o punto eléctrico para estufa/horno.
- Tomas eléctricas y puntos de iluminación.
Recomendación: toma fotos y videos del espacio. Si puedes, marca en una hoja dónde quedan los puntos eléctricos/hidráulicos.
2) Define tu distribución (comodidad primero)
La distribución depende del espacio y la rutina. Algunas reglas prácticas:
- Deja pasos cómodos (idealmente 90 cm o más en zonas de circulación).
- Evita choques de puertas (nevera vs. gavetas vs. alacenas).
- Si hay isla, deja espacio suficiente para abrir cajones y sentarse.
El “triángulo de trabajo” (en simple)
Busca que nevera, lavaplatos y estufa queden relativamente cerca y con recorridos cómodos.
3) Lista de necesidades (qué guardas y cómo cocinas)
Tu cocina se diseña desde lo que guardas:
- Ollas grandes, sartenes, bandejas.
- Mercado seco (despensa), vajilla, vasos.
- Electrodomésticos (airfryer, licuadora, cafetera).
- Basura/reciclaje.
Tip: si la cocina se usa a diario, prioriza gavetas profundas y almacenamiento accesible.
4) Materiales recomendados (sin enredos)
No existe “el mejor” material; existe el más adecuado según el uso y presupuesto.
Muebles (cuerpos y frentes)
- Melamina: buena relación costo/beneficio; fácil de limpiar.
- MDF: permite lacados y acabados más finos; requiere buen sellado y cuidado.
- RH / resistentes a humedad: recomendados cerca de lavaplatos o zonas con vapor.
Cantos y uniones
En cocina, el enemigo es la humedad. Un buen canto y sellado:
- Evita filtraciones.
- Protege contra golpes.
- Mantiene el mueble como nuevo por más tiempo.
5) Herrajes: donde vale la pena invertir
Los herrajes determinan cómo se siente tu cocina todos los días.
- Bisagras con cierre suave.
- Correderas reforzadas (especialmente en gavetas de ollas).
- Elevadores (si quieres puertas superiores más cómodas).
Recomendación: si hay que ajustar presupuesto, recorta en decoración, pero no en herrajes principales.
6) Mesón y salpicadero (lo que más sufre)
El mesón recibe golpes, calor, humedad y manchas.
- Define si quieres un mesón más “de batalla” o más “premium”.
- En zonas de corte y cocción, prioriza resistencia y fácil limpieza.
- Define el alto del salpicadero y si irá hasta alacena.
7) Iluminación (que no te deje sombras)
Una cocina se ve y se usa mejor con iluminación bien pensada:
- Luz general (techo) + luz puntual (bajo alacena).
- Luz cálida o neutra según el acabado.
8) Tomacorrientes y electrodomésticos
Errores comunes:
- No dejar toma para microondas/horno.
- No dejar punto para campana.
- No planear dónde van los pequeños electrodomésticos.
Haz una lista de aparatos y dónde los usarás.
9) ¿Qué información debes enviar para cotizar rápido?
Para una cotización clara y rápida, envía:
- Fotos del espacio.
- Medidas generales (largo de pared principal y altura).
- Estilo deseado (madera, blanco, negro, mixto).
- Si incluye mesón, salpicadero y electrodomésticos.
10) Checklist final (antes de fabricar)
- Medidas confirmadas.
- Distribución definida.
- Material y color seleccionados.
- Herrajes definidos.
- Puntos eléctricos/hidráulicos confirmados.
- Tiempo estimado y alcance por escrito.
Si quieres, en Ferrary Cucinas te ayudamos a convertir tus ideas en un diseño funcional y bien terminado.